Hay narcocandidatos en al menos 18 regiones

JJJ

Jaime Antezana Rivera es uno de los especialistas que estudia con responsabilidad el fenómeno delincuencial del narcotráfico y sus tentáculos en la política. Ha acertado en decir que existen congresistas vinculados al narcotráfico. El tiempo le dio la razón.

Ahora señala que en al menos 18 regiones hay narcocandidatos que se alistan, con campañas millonarias, para llegar al poder el 7 de octubre. Quieren tomar todos los niveles de poder: gobernaciones de regiones y hasta las alcaldías más remotas del país.

—Usted ha dicho que en estas elecciones los narcotraficantes harán de las suyas. ¿Qué tan grave es la situación?

—Mire, la primera fotografía es que son 18 regiones con narcocandidatos a los gobiernos regionales, municipios provinciales y distritales. Ese es el “desborde” de la narcopolítica, de los narcocandidatos que será -¡que duda cabe!- el rasgo central de este proceso electoral.

—¿Estamos en una situación peor que las elecciones anteriores de gobernadores y alcaldes provinciales y distritales?

—Creo que en este proceso hay un desborde mayor al 2014, pues supera a ese proceso electoral municipal y regional en dos regiones. Hemos pasado de 16 a 18 regiones: las nuevas regiones son Áncash y San Martín; y es, al momento, equivalente al número de regiones donde hubo narcocandidatos al Congreso en 2016.

—¿En qué regiones hay narcocandidatos?

—Puedo decir que hay desde Amazonas hasta Ica sin parar, pasando por Cajamarca, Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash. Y desde Lima Metropolitana hasta Puno, pasando por Junín, Huánuco, Pasco, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac y Puno en el sur andino peruano.

—¿En el oriente?

—Y, allá en el oriente, en Ucayali y San Martín los narcocandidatos, junto a corruptos, contrabandistas y mineros ilegales en Madre de Dios y Puno, se han apoderado de la mayoría de “partidos políticos” y los escasos “movimientos regionales”.

EL NUEVO VRAEM

—¿En Loreto no hay aspirantes a autoridades vinculados a narcotraficantes?

—No se descarta la existencia de narcocandidatos en Loreto, convertido en el nuevo Vraem de la coca y drogas. Ni en Tumbes o Tacna, rutas de salida de cocaína al Ecuador y Chile y de notable violencia delincuencial y criminal derivada de esta y otros factores.

—¿Estamos hablando de que los narcotraficantes serán actores principales de estas elecciones?

—Sin temor a equívocos, los narcocandidatos serán el elemento rector de las múltiples formas de criminalidad organizada (corruptos, mineros ilegales, contrabandistas, etc.) que se han instalado en la mayoría de “partidos políticos” y “movimientos regionales” del país.

LOS QUE BUSCAN

—¿Cuáles son las aspiraciones de esta gente vinculada a los narcotraficantes?

—Esas fuerzas patológicas son las que apuntan a gobernar las regiones, provincias y distritos con formidables maquinarias económicas y mediáticas para que la elección quede entre los que más gastan. En esa labor están. Basta ver la enorme propaganda con dádivas que vienen realizando para darse cuenta de ello. En el Perú de hoy asistimos al fin de la política, de los planes de gobierno y los debates sobre los mismos como era antes. Eso será una mera formalidad: el cumplimiento de un requisito de la ley. A los narcocandidatos ni a la criminalidad organizada les interesa ese tema.

LO DE BECERRILL, SOLO UNA MUESTRA

—¿Qué opina usted sobre el caso del hermano de Héctor Becerril que ha plagiado su plan de gobierno?

—Que Antonio Becerril, hermano del congresista Becerril, haya plagiado el plan de gobierno de la web el Rincón del Vago y otros planes de gobierno es solo la punta de la madeja. Si se revisara los planes de gobierno presentados por los demás candidatos encontraríamos más plagio. No es un hecho aislado.

Written by